La SB 574 de California convierte el uso de inteligencia artificial generativa por abogados en una cuestión que ya no puede gestionarse únicamente con recomendaciones internas o buenas prácticas. La nueva legislación, firmada en septiembre de 2026, establece obligaciones específicas relacionadas con confidencialidad, revisión de resultados, citas jurídicas, divulgación del uso de IA ante los tribunales y supervisión humana.
Las nuevas reglas entrarán en vigor en 2027 y afectan directamente a abogados que ejercen en California. Para despachos situados fuera del estado, la norma también merece atención porque muestra hacia dónde puede evolucionar la regulación profesional de la inteligencia artificial en otras jurisdicciones.
La conclusión práctica no es que California haya prohibido ChatGPT, Claude u otras herramientas generativas. Los abogados pueden seguir utilizando IA para apoyar determinadas tareas. Sin embargo, la responsabilidad profesional permanece en manos del abogado y no puede trasladarse al sistema.
Un despacho que ya utiliza inteligencia artificial debería aprovechar los próximos meses para revisar herramientas, permisos, políticas de confidencialidad y procesos de verificación antes de que las nuevas obligaciones sean aplicables.
Qué cambia con la SB 574 de California para abogados que utilizan IA
La SB 574 añade requisitos específicos para abogados que emplean inteligencia artificial generativa durante la práctica jurídica. Entre ellos se encuentran la protección de información confidencial o no pública, la adopción de medidas razonables para comprobar la exactitud de resultados generados por IA, la corrección de contenido erróneo o inventado y la divulgación del uso de estas herramientas en determinados documentos presentados ante tribunales.
También refuerza el principio de que la práctica profesional no puede delegarse a una inteligencia artificial. Un sistema puede asistir en investigación, organización, resumen o preparación de borradores, pero la decisión final y la responsabilidad siguen correspondiendo al profesional.
La Judicial Branch of California ya había advertido sobre estos cambios mientras la propuesta legislativa avanzaba. El enfoque gira alrededor de una idea sencilla: utilizar IA no reduce las obligaciones que un abogado ya tiene respecto de exactitud, confidencialidad y competencia profesional.
La inteligencia artificial sigue permitida, pero no sustituye al abogado

La ley no parte de la idea de que toda herramienta generativa sea peligrosa. De hecho, estas plataformas pueden ahorrar tiempo en tareas como crear una primera estructura de un escrito, resumir documentos, clasificar materiales, preparar preguntas, transformar notas o generar borradores internos.
El problema aparece cuando la automatización sustituye al juicio profesional. Un abogado no debería aceptar automáticamente una conclusión jurídica, una cita, un cálculo, una fecha o una descripción de hechos simplemente porque el sistema la presenta con seguridad.
Esta diferencia entre asistencia y delegación también es importante para herramientas más autónomas. Nuestra guía sobre agentes de IA para abogados explica cómo limitar permisos y mantener aprobación humana cuando un sistema puede consultar documentos, utilizar aplicaciones o ejecutar acciones.
Confidencialidad: no todo expediente puede introducirse en un chatbot
Uno de los puntos centrales de la SB 574 afecta a los datos que se introducen en sistemas públicos de inteligencia artificial generativa. El abogado debe proteger información confidencial, datos personales identificativos y otra información no pública.
Esto convierte la selección de herramientas en una decisión de riesgo y no simplemente de productividad. Antes de copiar contratos, declaraciones, informes médicos, información financiera, datos de testigos o comunicaciones de clientes en una plataforma, el despacho necesita comprender cómo procesa esa información el proveedor.
Comprueba si el servicio utiliza las entradas para entrenamiento, cuánto tiempo conserva los datos, dónde los almacena, quién puede acceder, qué configuración empresarial existe y qué garantías contractuales ofrece.
La regla interna más segura no consiste en decir simplemente “podemos utilizar IA”. Define qué herramientas están autorizadas, para qué casos de uso, con qué tipos de información y bajo qué controles.
Estos controles deberían integrarse con las medidas explicadas en nuestra guía de ciberseguridad para despachos jurídicos en 2026. Una plataforma de IA conectada a expedientes debe tratarse como cualquier otro proveedor con acceso potencial a información sensible.
Verificación de citas, hechos y resultados generados por IA
Las llamadas alucinaciones siguen siendo uno de los riesgos más visibles de la inteligencia artificial generativa. Un modelo puede producir el nombre de un caso inexistente, mezclar decisiones de diferentes jurisdicciones, atribuir una conclusión equivocada a una sentencia real o utilizar una versión normativa desactualizada.
La SB 574 exige medidas razonables para verificar la exactitud del material generado por IA que utiliza el abogado y corregir resultados erróneos o inventados. Además, las nuevas reglas sobre documentos judiciales refuerzan la responsabilidad personal respecto de las citas jurídicas.
Por eso, nunca debería utilizarse una respuesta generada por IA como fuente primaria. Si el sistema menciona una sentencia, abre la sentencia original. Cita una ley, revisa el texto vigente. Si presenta una fecha procesal, compruébala utilizando la fuente oficial correspondiente.
Un flujo de trabajo útil puede separar tres etapas: generación, verificación y aprobación. La persona que revisa debe tener la competencia necesaria para identificar errores y disponer de tiempo suficiente para realizar una revisión real.
Divulgación del uso de IA en documentos presentados ante tribunales
Otro cambio importante es la obligación de revelar al tribunal el uso de inteligencia artificial generativa cuando se haya utilizado para crear contenido incluido en documentos presentados ante el tribunal.
Esta obligación puede parecer sencilla, pero crea varias preguntas operativas. Un despacho debe definir qué considera uso de IA dentro de su flujo de trabajo. No es lo mismo corregir una falta ortográfica mediante una función integrada que pedir a una herramienta generativa que redacte varios apartados de un escrito.
La política interna debería distinguir usos puramente administrativos de aquellos que intervienen materialmente en la creación del contenido jurídico.
También conviene registrar qué sistema se utilizó, quién revisó la salida y qué fuentes fueron verificadas. El objetivo no debería ser almacenar cada prompt de forma indefinida, sino conservar suficiente trazabilidad cuando la IA haya tenido una intervención relevante.
Cómo documentar el uso de IA sin crear burocracia innecesaria
Un despacho pequeño no necesita construir un sistema de cumplimiento de cien páginas. Puede empezar incorporando algunos campos al flujo de revisión de documentos.
Por ejemplo, el expediente interno puede indicar si se utilizó inteligencia artificial, qué herramienta intervino, qué función realizó, quién revisó el resultado y si las autoridades jurídicas fueron comprobadas en fuentes primarias.
En documentos importantes, una lista breve de control antes de presentar el escrito puede reducir considerablemente el riesgo. El revisor debería confirmar hechos, nombres, números, fechas, citas, enlaces, jurisprudencia, legislación aplicable y coherencia con el expediente.
Este sistema también aporta valor fuera de California. Nuestra guía sobre el AI Act 2026 para despachos jurídicos recomienda un enfoque similar basado en inventario de herramientas, clasificación de riesgos, supervisión humana y trazabilidad.
La diferencia es que cada jurisdicción utiliza mecanismos regulatorios distintos. Por eso, un despacho internacional no debería aplicar automáticamente las obligaciones de California a España, México o cualquier otro país. Lo correcto es conservar un marco común de gobernanza y añadir las reglas específicas de cada jurisdicción.
Cómo preparar un despacho para la SB 574 antes de 2027

Esperar hasta el primer documento que deba presentarse en 2027 sería una mala estrategia. La tecnología utilizada por un despacho suele estar distribuida entre navegadores, software de oficina, gestores documentales, sistemas de reuniones, plataformas de investigación, servicios de correo y aplicaciones instaladas individualmente por empleados.
El primer objetivo debería ser descubrir qué IA se está utilizando realmente. Un socio puede pensar que el despacho utiliza únicamente una plataforma aprobada mientras otros miembros del equipo emplean extensiones gratuitas, cuentas personales o funciones de IA incorporadas automáticamente en otras aplicaciones.
Crea un inventario con el proveedor, finalidad, usuarios, tipos de datos procesados, integración con otros sistemas, política de retención y responsable interno. Después clasifica cada uso según el nivel de riesgo.
Un plan práctico para implementar controles antes de enero de 2027
Empieza por los casos de uso más frecuentes. Identifica cuándo el equipo utiliza IA para investigación, redacción, traducción, resumen, análisis documental, marketing, comunicaciones con clientes o automatización administrativa.
A continuación, separa los usos de bajo impacto de aquellos relacionados directamente con asesoramiento jurídico o documentos judiciales. Crear una propuesta de título para un artículo no presenta el mismo riesgo que generar argumentos para una moción.
Después revisa los proveedores. El despacho debería saber qué ocurre con la información introducida en cada herramienta. Las cuentas gratuitas y empresariales pueden ofrecer condiciones diferentes, por lo que no basta con aprobar una marca sin especificar qué producto o configuración se permite.
También conviene integrar la IA con el sistema de gestión documental. Nuestra guía sobre portales de clientes y gestión del conocimiento jurídico explica por qué las fuentes internas deben tener versiones controladas, permisos adecuados y referencias visibles cuando se utilizan sistemas de búsqueda asistidos por inteligencia artificial.
Finalmente, forma al equipo con ejemplos reales. Una sesión práctica donde los abogados deban encontrar una sentencia inventada, una cita incorrecta o información confidencial incluida en un prompt suele ser más útil que una presentación genérica sobre “riesgos de IA”.
Checklist para abogados antes del 1 de enero de 2027
Antes de que entren en vigor las nuevas obligaciones, el despacho debería poder responder con claridad a varias preguntas. ¿Qué herramientas de inteligencia artificial están autorizadas? ¿Qué datos no pueden introducirse? ¿Quién revisa las salidas? ¿Cómo se verifican las citas? ¿Cuándo debe documentarse el uso de IA? ¿Cómo se realizará la divulgación requerida en documentos judiciales? ¿Qué ocurre cuando una herramienta produce un resultado incorrecto?
También debe existir un mecanismo para suspender una herramienta cuando cambien sus condiciones, aparezca un incidente de seguridad o se detecte que almacena información de una forma incompatible con la política del despacho.
Revisa estas reglas periódicamente. Las plataformas cambian con rapidez y una función que hoy solo genera texto puede mañana acceder al correo, expedientes, calendario o sistema de facturación.
SB 574 de California
La SB 574 de California no elimina las ventajas de la inteligencia artificial para abogados. Lo que hace es convertir varios principios de uso responsable en obligaciones mucho más explícitas: proteger los datos, comprobar los resultados, mantener control profesional y ser transparente cuando la IA participa en documentos presentados ante un tribunal.
Para los despachos, la respuesta adecuada no es prohibir todas las herramientas ni permitirlas sin control. Es construir un proceso donde la tecnología pueda acelerar trabajo repetitivo mientras las decisiones jurídicas, la verificación de fuentes y la responsabilidad profesional siguen en manos humanas.
Los próximos meses ofrecen una oportunidad para hacerlo antes de que exista presión procesal. Un inventario sencillo, proveedores evaluados, permisos limitados, formación interna y una lista de revisión para documentos judiciales pueden convertir la nueva regulación en una mejora operativa en lugar de una carga de último minuto.
Aviso: este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico. La SB 574 afecta específicamente a California y su aplicación puede depender del tipo de herramienta, uso, documento y circunstancias concretas. Los abogados deben revisar el texto vigente, las reglas profesionales aplicables y las instrucciones del tribunal correspondiente.


